Mandy la muñeca embrujada

Mandy es una antigua muñeca de porcelana.
Se cree que fue hecha en Alemania o Inglaterra entre los años 1910 y 1920.
Hoy se encuentra custodiada en el Museo Quesnel en British Columbia desde que fue donada por una mujer en el año 1991.
 ¿Pero qué tiene de particular esta muñeca?
… Se dice que está poseída.

Su antigua propietaria la llevó al museo después de extraños sucesos en su casa.
Ella contaba de que se despertaba a medianoche por los sonidos de un bebé llorando en el sótano, lugar donde se encontraba la muñeca.

Cuando lograba armarse de valor para investigar, descubría que cualquier ventana cercana a la muñeca se encontraba abierta pero no lograba dar con ningún bebé.

Después de que Mandy fue donada al museo, los llantos se detuvieron junto con el asunto de las ventanas.
Pero el equipo de gente que trabajaba en el museo reportó que los problemas comenzaron ese mismo día. 
Almuerzos que desaparecían misteriosamente del refrigerador y los encontraban posteriormente escondidos en un cajón. 
Objetos como lápices, libros y fotos también se perdían. Algunos de estos objetos lograban aparecer tiempo después, otros nunca fueron encontrados. 
Se escuchaban pasos donde nadie había y luces que se encendían y apagaban sin razón. 

Algunas persona que han visitado a Mandy dicen que sienten una vibra extraña y que tiene poderes inusuales, otros especulan que la edad de la muñeca y la gente con la que ha convivido es la razón de haber acumulado tanta energía pero la verdad es que nadie está seguro sobre eso. 

Lo que más incomoda a los visitantes, son los ojos de la muñeca que parece seguirlos con la mirada que afecta a todo aquel con el que tiene contacto. 
Otros dicen que han visto los ojos de la muñeca pestañear igual que una persona y hay quienes dicen que han notado que la muñeca cambia de posición.